Apnea del sueño: señales de alerta y cuándo consultar
Roncar mucho y estar agotado de día puede no ser solo cansancio. Descubre qué es la apnea del sueño, qué señales vigilar y a quién consultar.
Roncar, despertarse con dolor de cabeza o quedarse dormido durante el día son problemas que muchas personas atribuyen al estrés o a «dormir mal». A veces, detrás hay un trastorno concreto: la apnea del sueño. Se trata de una condición en la que la respiración se detiene y se reanuda repetidamente durante el sueño, y conviene conocerla porque suele pasar desapercibida y se puede tratar.
Qué es
En la apnea obstructiva del sueño, la forma más frecuente, las vías respiratorias superiores se estrechan o se cierran de manera intermitente mientras la persona duerme. La respiración se interrumpe unos instantes y el cerebro provoca microdespertares para volver a respirar, a menudo sin que la persona lo recuerde. El resultado es un sueño fragmentado y poco reparador.
Señales durante la noche
Suelen ser más fáciles de percibir por quien duerme al lado:
- Ronquidos fuertes y habituales.
- Pausas en la respiración, seguidas de resoplidos, jadeos o sensación de atragantamiento.
- Despertares frecuentes, a veces con sensación de ahogo.
- Sudoración nocturna o necesidad de orinar con frecuencia durante la noche.
- Sueño muy inquieto.
Señales durante el día
- Cansancio intenso y somnolencia, aunque se haya pasado tiempo suficiente en la cama.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
- Cambios de humor, irritabilidad o ánimo bajo.
- Sensación de boca seca al levantarse.
- Quedarse dormido en situaciones pasivas, como ver la televisión, en reuniones o, lo más peligroso, al volante.
Puede resultar difícil detectarlo por uno mismo. Por eso, a menudo ayuda que otra persona observe cómo duermes.
Quién tiene más riesgo
Pueden influir el sobrepeso, la edad, el sexo masculino, la forma de las vías respiratorias, el consumo de alcohol o sedantes antes de dormir, el tabaquismo y algunos antecedentes familiares. Pero también la padecen personas con peso normal, así que la ausencia de estos factores no la descarta.
Por qué conviene consultar
Según el NHS, la apnea del sueño puede ser grave si no se diagnostica y se trata. La falta de sueño de calidad afecta a la atención y al estado de ánimo, aumenta el riesgo de accidentes por somnolencia y se asocia a problemas de salud a largo plazo. Un diagnóstico a tiempo permite aliviarla de manera eficaz.
A quién acudir
Lo primero es acudir al médico de familia, sobre todo si tienes varios de los síntomas anteriores, si alguien te ha visto dejar de respirar mientras duermes, o si estás muy cansado durante el día. Él valorará tu caso y, si procede, te derivará a una unidad del sueño, donde pueden realizar estudios para confirmar el diagnóstico.
Qué se puede hacer
El tratamiento depende de la gravedad y debe decidirlo un profesional. Suelen combinarse medidas generales con otras específicas:
- Hábitos: perder peso si hay sobrepeso, evitar el alcohol y los sedantes por la noche, dejar de fumar y, en algunos casos, dormir de lado.
- Dispositivos: en casos moderados o graves, los equipos de presión positiva continua en la vía aérea, conocidos como CPAP, son un tratamiento habitual.
- Otras opciones: dispositivos orales o, en situaciones concretas, cirugía, siempre tras valoración especializada.
No te automediques con pastillas para dormir sin consultarlo: algunos fármacos pueden empeorar la apnea.
Conducir con somnolencia
Si notas somnolencia al volante, no conduzcas hasta que te hayan valorado. Es una situación de riesgo real, para ti y para los demás. Para y descansa si notas cabeceos o párpados pesados.
En resumen
Roncar fuerte y estar agotado de día no es algo que haya que aceptar. Si te reconoces en estos síntomas, pide una valoración: dormir bien es una parte esencial de la salud física y mental, y la apnea es uno de los problemas del sueño que mejor responde al tratamiento cuando se detecta.