Tipos de psicoterapia: en qué se diferencian y cómo elegir
Cognitivo-conductual, de aceptación y compromiso, psicodinámica, sistémica… Una guía sencilla para entender las diferencias y decidir.
Cuando alguien decide pedir ayuda psicológica, se encuentra con una lista de nombres que suenan complicados: terapia cognitivo-conductual, psicodinámica, humanista, sistémica. No hace falta ser experto para elegir bien, pero sí ayuda saber qué ofrece cada enfoque y qué preguntas hacer al profesional.
Qué es la psicoterapia
La psicoterapia es un tratamiento psicológico en el que un profesional formado trabaja con una persona, una pareja, una familia o un grupo para ayudar a superar problemas emocionales, de conducta o de relación. Existen muchos enfoques, y el instituto de salud mental de Estados Unidos (NIMH) recoge distintas psicoterapias con evidencia para diferentes problemas.
Principales enfoques
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): trabaja la relación entre pensamientos, emociones y conducta. Es práctica, estructurada y suele incluir tareas entre sesiones. Cuenta con respaldo en problemas como la ansiedad, la depresión o el insomnio.
- Terapias de tercera generación: como la de aceptación y compromiso o las basadas en atención plena, que enseñan a relacionarse de otra forma con los pensamientos y emociones y a actuar según los propios valores.
- Terapia interpersonal: se centra en las relaciones y en los cambios vitales, como duelos, conflictos o transiciones, y se utiliza sobre todo en depresión.
- Terapia psicodinámica o psicoanalítica: explora patrones inconscientes y experiencias pasadas para entender los conflictos actuales. Suele ser menos estructurada y más prolongada.
- Terapias humanistas: ponen el foco en la experiencia presente, el crecimiento personal y la relación terapéutica.
- Terapia sistémica y familiar: considera el problema dentro del sistema de relaciones, y suele trabajar con la familia o la pareja.
- Terapias específicas para el trauma: orientadas a procesar experiencias traumáticas, que debe aplicar siempre un profesional formado en ellas.
Cómo elegir
No existe una terapia mejor para todo el mundo. Algunas ideas para decidir:
- Piensa en tu problema: para algunos trastornos, como los de ansiedad, el insomnio o la depresión, la TCC cuenta con mucho respaldo. Pregunta al profesional qué evidencia hay para tu caso.
- Considera tu estilo: hay quien prefiere un enfoque práctico, con tareas y objetivos, y quien busca un espacio más abierto de exploración.
- Valora la relación terapéutica: la confianza con el terapeuta es uno de los factores que más influyen en el resultado. Si no te sientes cómodo, puedes cambiar.
- Ten en cuenta lo práctico: frecuencia, duración estimada, precio y modalidad presencial u online.
Preguntas útiles para la primera sesión
- ¿Qué experiencia tiene con mi tipo de problema?
- ¿Con qué enfoque trabaja y por qué lo considera adecuado para mí?
- ¿Cuántas sesiones se necesitarán, aproximadamente?
- ¿Cómo valoraremos si estoy mejorando?
- ¿Qué se espera de mí entre sesiones?
Señales de alerta
Desconfía de quien garantice curaciones rápidas, desaconseje consultar con otros profesionales o médicos, pida que abandones un tratamiento prescrito, o utilice técnicas sin base científica presentadas como milagrosas. Comprueba que el profesional está colegiado y que dispone de la formación sanitaria correspondiente.
Psicología y psiquiatría
El psicólogo trabaja con psicoterapia; el psiquiatra, que es médico, puede además prescribir medicación. En muchos casos, ambos trabajan de forma coordinada. Si ya estás en tratamiento farmacológico, no lo abandones sin hablarlo con tu médico.
En urgencias
La psicoterapia no es un servicio de urgencias. Si tú o alguien cercano estáis en peligro, llama al 112. Si tienes pensamientos de quitarte la vida, la línea 024 es gratuita, confidencial y atiende las 24 horas.