Qué hacer si alguien cercano habla de suicidio
Hablar de suicidio con claridad y sin juzgar puede proteger. Pautas para escuchar, preguntar y buscar ayuda profesional.
Si alguien de tu entorno te dice que piensa en quitarse la vida, o notas señales que te hacen sospecharlo, es normal sentir miedo y bloqueo. Lo más importante es saber que preguntar y escuchar no empeora la situación, y que hay ayuda disponible.
Si hay peligro inmediato, llama al 112. Si la persona tiene pensamientos suicidas o tú necesitas orientación, la línea 024 del Ministerio de Sanidad atiende las 24 horas, todos los días del año, de forma gratuita y confidencial, y está dirigida tanto a quienes tienen estos pensamientos como a sus familiares y allegados.
Señales de alerta
No siempre hay avisos, pero algunas señales deben tomarse en serio:
- Hablar de querer morir, de ser una carga o de no ver salida.
- Despedirse, regalar objetos queridos o poner asuntos en orden de forma inusual.
- Aislarse, abandonar actividades habituales o cambios bruscos de conducta.
- Aumento del consumo de alcohol u otras sustancias.
- Desesperanza intensa, o una calma repentina tras un periodo de gran malestar.
- Buscar medios para hacerse daño.
Según la OMS, en 2021 se suicidaron más de 700 000 personas en el mundo. El suicidio es un problema de salud pública, y se puede prevenir.
Cómo hablar
- Pregunta de forma directa: «¿Estás pensando en quitarte la vida?». Preguntar no «pone la idea en la cabeza»; muchas personas sienten alivio al poder hablar.
- Escucha sin juzgar: deja que se exprese. No discutas ni le digas que «no tiene motivos».
- Valida su sufrimiento: «Veo que lo estás pasando muy mal y me importas». No necesitas decir que entiendes todo.
- Evita frases que minimizan: «anímate», «hay gente peor», «piensa en tu familia».
- No prometas guardar el secreto: puedes decir que quieres ayudarle y que, por su seguridad, vas a buscar apoyo.
Qué hacer a continuación
- Averigua si hay un plan y medios: si ha pensado cómo, cuándo y dispone de medios, el riesgo es mayor y requiere actuar de inmediato.
- No le dejes solo si el riesgo es inminente, y llama al 112.
- Reduce el acceso a medios de forma segura, si es posible y sin ponerte en peligro: medicamentos, armas u otros objetos.
- Anímale a pedir ayuda profesional: su médico de familia, urgencias hospitalarias o un profesional de salud mental. Ofrécete a acompañarle.
- Llama a la 024 para recibir orientación, tanto si tiene pensamientos suicidas como si eres un familiar o amigo preocupado.
- Mantén el contacto: un mensaje o una llamada en los días siguientes le demuestra que le importa a alguien.
Cuidarte tú también
Acompañar a alguien en esta situación es muy exigente. No eres responsable de «salvar» a nadie en solitario, y no estás obligado a asumirlo todo. Busca apoyo en otras personas, y si lo necesitas, consulta con un profesional. La línea 024 también es para ti.
Y si lo piensas tú
Si eres tú quien tiene estos pensamientos: no estás solo y puedes pedir ayuda ahora. Llama a la 024 o al 112, o acude a urgencias. Cuéntaselo a alguien de confianza. Estos momentos de crisis, por intensos que sean, pueden cambiar con apoyo y tratamiento.
Después de una crisis
Cuando pasa el momento agudo, es importante que la persona tenga un seguimiento profesional. Colabora, si ella lo desea, en ayudarle a buscar cita, acompañarle y revisar un plan de seguridad con su profesional. Y recuerda que el riesgo no desaparece de golpe: el acompañamiento continuado importa.