Mindfulness para principiantes: qué es y cómo practicarlo

Guía práctica de atención plena: en qué consiste, ejercicios sencillos para empezar y qué esperar de ella con realismo.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

El mindfulness, o atención plena, se ha popularizado mucho en los últimos años, y a veces se le atribuyen efectos casi mágicos. Conviene ponerlo en su sitio: es una forma de entrenar la atención que puede ayudar a manejar el estrés y a relacionarte de otra manera con tus pensamientos. No es una práctica religiosa obligatoria ni un método para «dejar la mente en blanco».

En qué consiste

Mindfulness significa prestar atención de forma deliberada al momento presente, con curiosidad y sin juzgar. Puedes aplicarlo a la respiración, a las sensaciones del cuerpo, a los sonidos o a lo que haces en cada momento: comer, caminar, ducharte.

La idea central es notar lo que pasa por tu mente, incluidos pensamientos y emociones, sin engancharte a ellos. No se trata de evitar los pensamientos, sino de darte cuenta de que aparecen y se van.

Qué dice la evidencia

El NHS británico recoge el mindfulness entre las herramientas que pueden ayudar a sentirse mejor y a manejar el estrés. Existen programas estructurados, y algunos tratamientos psicológicos incorporan técnicas basadas en la atención plena. Sin embargo, no es un tratamiento universal: no funciona igual para todo el mundo y no sustituye la atención profesional en problemas de salud mental importantes.

Un primer ejercicio: atención a la respiración

Que la mente se distraiga no significa que lo hagas mal. Notar la distracción y volver es precisamente el ejercicio.

Otros ejercicios sencillos

Dificultades frecuentes

Precauciones

Para algunas personas, especialmente con antecedentes de trauma, depresión grave u otros problemas de salud mental, centrarse en las sensaciones internas puede resultar incómodo o intensificar el malestar. Si te ocurre, detén la práctica y consúltalo con un profesional, que puede orientarte hacia las modalidades más adecuadas.

Cómo hacerlo hábito

Elige un momento fijo, por ejemplo después de desayunar, y empieza con pocos minutos. Si puedes, apóyate en un curso con instructor, un grupo o un programa de buena reputación. Desconfía de quien prometa curas milagrosas.

Y recuerda que el mindfulness es una herramienta más. Si el estrés, la ansiedad o el ánimo bajo te limitan en tu vida diaria, consulta con tu médico de familia o con un psicólogo.

Fuentes y lecturas recomendadas