Diario emocional: cómo empezar a escribir sobre lo que sientes

Escribir sobre emociones puede ayudarte a ordenar ideas y entenderte mejor. Ideas prácticas para empezar y mantener el hábito.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Escribir sobre lo que sentimos es una práctica sencilla, barata y accesible. Muchas personas la usan para ordenar la cabeza, desahogarse o entender mejor qué les pasa. No hace falta tener talento literario ni dedicarle horas: basta con un cuaderno, una aplicación de notas y unos minutos.

Para qué sirve

Un diario emocional puede ayudarte a:

Los servicios de salud suelen incluir la escritura entre las herramientas de autoayuda para manejar el estrés y las preocupaciones. No es un tratamiento, pero puede acompañar otras medidas.

Cómo empezar

Preguntas que pueden ayudarte

Cuando no sepas por dónde empezar, estas preguntas sirven de guía:

Una pauta sencilla: situación, emoción, pensamiento

Una estructura útil, usada en algunos enfoques psicológicos, consiste en anotar tres cosas: la situación (qué ocurrió), la emoción (qué sentí y con qué intensidad, del 0 al 10) y el pensamiento (qué me dije). Con la práctica, ver los pensamientos escritos permite cuestionarlos: ¿es un hecho o una interpretación? ¿hay otra forma de verlo?

Errores frecuentes

Privacidad

Guarda tu diario en un lugar seguro. Si usas una aplicación, comprueba su política de privacidad y la protección con contraseña. Saber que nadie lo leerá ayuda a escribir con libertad.

Cuándo no basta

Escribir no sustituye la ayuda profesional. Si al hacerlo notas que el malestar aumenta, aparecen recuerdos muy dolorosos o te sientes desbordado, para y consulta con un psicólogo. Y si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 112 en caso de peligro o a la línea 024, gratuita y confidencial, las 24 horas.

Fuentes y lecturas recomendadas