Relajación muscular progresiva: guía paso a paso

Tensar y soltar grupos musculares puede ayudarte a notar y reducir la tensión del cuerpo. Aprende a practicarla con un ejercicio sencillo.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Cuando estamos estresados, el cuerpo se tensa sin que nos demos cuenta: hombros elevados, mandíbula apretada, manos cerradas. La relajación muscular progresiva es una técnica clásica que consiste en tensar y soltar distintos grupos de músculos de forma ordenada, para aprender a reconocer la tensión y a liberarla.

Para qué sirve

Esta técnica se enseña en muchos programas psicológicos para el manejo del estrés y la ansiedad, y también como apoyo para dormir mejor. No elimina la causa de la preocupación, pero puede reducir la tensión física y ofrecer un momento de pausa. Con práctica, muchas personas aprenden a notar antes la tensión y a soltarla sin necesidad de realizar el ejercicio completo.

Antes de empezar

Un ejercicio paso a paso

La pauta general es tensar cada zona unos cinco segundos y soltar durante unos diez o quince, notando la diferencia. Puedes seguir este orden:

Al terminar, permanece unos minutos respirando con tranquilidad, notando el cuerpo pesado y relajado.

Consejos para practicar

Posibles dificultades

Algunas personas notan calambres si tensan demasiado, o sienten más inquietud al centrarse en el cuerpo, sobre todo si tienen ansiedad intensa o antecedentes de trauma. Si te ocurre, reduce la fuerza, acorta la sesión o prueba otra técnica, como la respiración lenta, y coméntalo con un profesional.

Cuándo no basta

La relajación es una herramienta de apoyo, no un tratamiento para un trastorno. Si la ansiedad o el insomnio se prolongan durante semanas, afectan a tu día a día o se acompañan de tristeza, pérdida de interés o preocupación constante, consulta con tu médico de familia o un psicólogo.

Si en algún momento piensas en hacerte daño, pide ayuda cuanto antes: 112 si hay peligro inmediato y línea 024, gratuita y confidencial, las 24 horas.

Una pauta de arranque

Prueba esta semana tres sesiones breves de diez minutos, a la misma hora. Después anota cómo te sentiste antes y después, del 0 al 10. Ver tu propio progreso es una de las mejores razones para seguir.

Fuentes y lecturas recomendadas