Comunicación asertiva: decir lo que piensas con respeto

Ni callarse ni imponer: la asertividad es expresar lo que necesitas con claridad y respeto. Ejemplos y pasos para practicarla en el día a día.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Hay quien evita decir lo que piensa por miedo al conflicto, y quien se expresa de forma tan brusca que acaba generando enfrentamientos. Entre ambos extremos existe un estilo que ayuda a relacionarse mejor: la comunicación asertiva. Consiste en expresar necesidades, opiniones y límites con claridad y respeto, tanto hacia los demás como hacia uno mismo.

Tres estilos de comunicación

Existe además el estilo pasivo-agresivo, que no dice las cosas de frente pero las expresa con indirectas, silencios o ironía, y que suele generar confusión y tensión.

Qué es la asertividad y qué no

Ser asertivo no es salirse siempre con la suya ni decirlo todo sin filtro. Tampoco significa no sentir miedo o nervios. Significa elegir la manera de expresarte teniendo en cuenta tus derechos y los de la otra persona. Y es una habilidad: se aprende y se entrena.

Técnicas útiles

Ejemplos

Cómo practicarla

Empieza con situaciones de poco riesgo, como pedir algo en una tienda o decir que prefieres otra opción. Después, aplícalo en situaciones más difíciles. Puedes ensayar frases por escrito o en voz alta, y revisar después qué salió bien. Es normal sentir incomodidad al principio.

Cuando no es sencillo

Si te resulta casi imposible expresarte por miedo intenso, si tu entorno responde con agresividad o desprecio, o si arrastras experiencias dolorosas de rechazo, un psicólogo puede ayudarte a trabajar la asertividad y la autoestima. Si hay amenazas, humillaciones, control o miedo, no se trata de un problema de comunicación sino de una posible situación de abuso: en España, el 016 atiende a víctimas de violencia de género, y el 112 es el número de emergencias.

Para terminar

Comunicarte con asertividad no garantiza que los demás respondan como quieres, pero sí que tú te expresas con respeto y sin traicionarte. Con práctica, suele reducir el resentimiento, aclarar las relaciones y, sobre todo, mejorar cómo te sientes contigo mismo.

Fuentes y lecturas recomendadas