Autoestima: qué es y cómo cuidarla de forma realista

La autoestima no es creerse perfecto. Te explicamos qué es, qué la debilita y qué hábitos pueden ayudarte a tratarte mejor.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos: cómo nos vemos, cómo nos tratamos y cuánto nos consideramos dignos de respeto. No es lo mismo que la arrogancia ni exige sentirse el mejor en todo. Una autoestima saludable permite reconocer virtudes y defectos sin que los defectos nos definan.

Qué influye en la autoestima

La autoestima se va formando a lo largo de la vida. Influyen la infancia y el trato recibido de la familia, las experiencias escolares, las relaciones, los logros y los fracasos, y los mensajes culturales y de las redes sociales. No es fija: puede cambiar con el tiempo y con la experiencia.

Algunas situaciones la debilitan: críticas constantes, comparaciones continuas, perfeccionismo, fracasos repetidos, rupturas, pérdida de empleo o experiencias de maltrato o acoso.

Señales de autoestima baja

Hábitos que pueden ayudar

La autoestima se cuida con pequeños actos repetidos:

Autoestima y autocompasión

Un enfoque útil es la autocompasión: tratarte con la misma comprensión que ofrecerías a alguien querido cuando algo sale mal. No se trata de justificarlo todo ni de dejar de esforzarse, sino de motivarte desde el apoyo y no desde la humillación. Muchas personas descubren que la autocrítica feroz, lejos de impulsarlas, las paraliza.

Mitos habituales

Cuándo consultar

La baja autoestima por sí sola no es una enfermedad, pero puede acompañar o alimentar problemas como la depresión, la ansiedad o los trastornos de la conducta alimentaria. Si sientes que no vales nada, si tu valoración de ti mismo te impide trabajar, relacionarte o disfrutar, o si te acompaña desde hace mucho, consulta con un psicólogo. La psicoterapia, en especial las de enfoque cognitivo-conductual, trabaja de forma específica con los pensamientos autocríticos.

Si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño o de que sería mejor no estar, busca ayuda de inmediato: llama al 112 en caso de peligro o a la línea 024, gratuita, confidencial y abierta las 24 horas.

Fuentes y lecturas recomendadas