Ansiedad anticipatoria: cuando sufres por lo que todavía no ha pasado

Imaginar lo peor antes de que ocurra agota. Descubre qué es la ansiedad anticipatoria y qué estrategias pueden ayudarte a manejarla.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Una entrevista de trabajo la semana que viene, una revisión médica, una conversación difícil o un viaje: algunas personas empiezan a sufrir días antes, como si el momento temido ya estuviera ocurriendo. A esto se le suele llamar ansiedad anticipatoria, y aunque no es un diagnóstico por sí misma, describe una experiencia muy común dentro de los problemas de ansiedad.

Qué es y cómo se nota

Es el malestar que aparece al prever una situación que percibimos como amenazante. La mente se adelanta, imagina escenarios negativos y el cuerpo reacciona como si fueran reales. Puede manifestarse como:

Por qué ocurre

Anticipar peligros es una función útil del cerebro: nos permite prepararnos. El problema aparece cuando la alarma se dispara en exceso y con poca información. Además, hay un efecto trampa: si evitamos lo temido, sentimos un alivio inmediato, y ese alivio refuerza la idea de que hacer lo contrario habría sido peligroso. A largo plazo, el miedo crece.

Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos de ansiedad son frecuentes y existen tratamientos eficaces, aunque solo una parte de quienes los necesitan los recibe.

Estrategias que pueden ayudar

Qué evitar

Buscar tranquilidad constantemente, por ejemplo preguntando diez veces si todo irá bien, alivia un momento pero mantiene el círculo. Tampoco ayuda intentar «no pensar» en ello: suprimir pensamientos suele hacer que vuelvan con más fuerza. Y conviene no recurrir al alcohol para calmarse.

Cuándo pedir ayuda

Si la anticipación te ocupa buena parte del día, te lleva a evitar cosas importantes, te quita el sueño durante semanas o se acompaña de crisis de pánico, consulta con tu médico de familia o con un psicólogo. Los tratamientos psicológicos, en especial la terapia cognitivo-conductual, tienen buena evidencia en los trastornos de ansiedad, y el profesional puede valorar si es necesaria otra intervención.

Si en algún momento sientes que no puedes más o piensas en hacerte daño, llama al 112 en caso de peligro o a la línea 024, gratuita y confidencial, disponible las 24 horas.

Una idea para llevarte

La mayoría de las situaciones que tememos acaban siendo más manejables de lo que imaginábamos, y casi siempre tenemos más recursos de los que creemos en el momento de la alarma. Apuntar lo que anticipaste y lo que ocurrió en realidad es una forma sencilla de comprobarlo con tus propios datos.

Fuentes y lecturas recomendadas