Bajón de ánimo en otoño e invierno: qué es el trastorno afectivo estacional
Con los días cortos, algunas personas notan más tristeza y cansancio. Te explicamos qué es el trastorno afectivo estacional y qué puede ayudar.
Con el cambio de hora y la llegada del otoño, es habitual notar menos energía, más sueño o un ánimo algo más apagado. Para la mayoría de las personas es un ajuste pasajero. Pero en algunas, los síntomas son intensos, vuelven cada año y afectan a su vida: se habla entonces de trastorno afectivo estacional, un tipo de depresión que suele aparecer en los meses de invierno.
Qué es
Según el NHS, el trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión que sigue un patrón en las estaciones: los síntomas aparecen habitualmente en invierno y mejoran en primavera o verano. Se puede plantear el diagnóstico cuando se repite en la misma época del año durante dos años o más. Una forma más leve y frecuente, que muchos llaman «bajón de invierno», no llega a ser un trastorno, pero también puede resultar incómoda.
Por qué ocurre
No se conoce con exactitud, pero se relaciona con la menor cantidad de luz diurna durante el invierno, que puede afectar al ritmo circadiano, el reloj interno que regula el sueño y la vigilia, y a sustancias del cerebro como la melatonina y la serotonina.
Síntomas habituales
- Estado de ánimo bajo durante la mayor parte del día.
- Pérdida de interés por actividades que normalmente se disfrutan.
- Sentimientos de culpa, desesperanza o inutilidad.
- Irritabilidad o inquietud.
- Dificultad para concentrarse.
- Aumento del apetito, con más ganas de comer, y a veces de carbohidratos.
- Mucho cansancio y necesidad de dormir más de lo habitual.
- En los casos más graves, pensamientos de muerte o de hacerse daño.
Qué puede ayudar
Estas medidas, de uso general, suelen recomendarse como apoyo, junto con la valoración profesional si los síntomas son importantes:
- Aprovechar la luz natural: salir a la calle cada día, a mediodía si es posible, aunque esté nublado, y sentarse cerca de las ventanas.
- Moverte con regularidad: la actividad física, a ser posible al aire libre, mejora el ánimo y el sueño.
- Mantener la vida social: seguir con tus actividades y con el contacto con amigos y familia, aunque apetezca encerrarse.
- Cuidar el sueño: acostarte y levantarte a horas regulares, y evitar pantallas justo antes de dormir.
- Moderar el alcohol: puede empeorar el ánimo y el descanso.
- Planificar actividades agradables para los meses oscuros.
La luz artificial
Existen lámparas de terapia de luz. El NHS indica que su uso no suele estar disponible en el sistema público por falta de pruebas concluyentes, y recomienda consultar con el médico antes de usarlas, sobre todo si hay problemas oculares o se toman medicamentos que aumentan la sensibilidad a la luz. Si se plantea, es mejor que lo decida un profesional, y que el producto sea de calidad y con las garantías de seguridad adecuadas.
Tratamientos profesionales
Los tratamientos habituales del trastorno afectivo estacional incluyen la psicoterapia, en especial la cognitivo-conductual, la terapia de luz en algunos casos y, en otros, medicación prescrita por un médico. La decisión depende de cada situación y siempre debe tomarla un profesional.
Cuándo consultar
Pide cita con tu médico de familia si sospechas que puedes tener este trastorno, si los síntomas se repiten cada año, si afectan a tu trabajo o a tus relaciones, o si las medidas anteriores no son suficientes. Según la OMS, la depresión es frecuente y tratable, y pedir ayuda pronto facilita la recuperación.
Si aparecen pensamientos de quitarte la vida, no esperes: llama al 112 en caso de peligro o a la línea 024, gratuita, confidencial y disponible las 24 horas.
Una idea para el invierno
Si cada otoño notas el mismo bajón, anticiparte ayuda: planifica con antelación paseos a mediodía, actividades sociales y rutinas de sueño antes de que lleguen los días más cortos. Y si aun así te cuesta, recuerda que se trata de un patrón conocido y tratable, no de una falta de voluntad.